Cómo recordar más acerca de lo que leíste: descanso mental y reflexión

Kaizen, el método fácil para comenzar a cambiar tus hábitos

Kaizen, el método fácil para comenzar a cambiar tus hábitos
Con anterioridad hablamos sobre cómo atacar el problema de dejar las cosas para después, pero en muchas ocasiones, lo primero con lo que nos enfrentamos es simplemente, arrancar.

Kaizen es una filosofía de la que podemos tomar un pedazo de sus métodos para ayudarnos a comenzar a cambiar nuestros hábitos.

Kaizen se compone de las palabras, Kai = Cambio + Zen = Mejora. Aunque normalmente se traduce como mejora continua. La filosofía Kaizen fue introducida en Japón en 1986 y la primera empresa en adoptarla fue Toyota.

Como filosofía de calidad, kaizen se enfoca en detectar y eliminar todas aquellas actividades que no agreguen valor en los procesos de la empresa.

Sin embargo, para nuestro fines, tomaremos una pequeña parte de esta filosofía de calidad, que a su vez toma algo de una historia del taoísmo sobre un joven que desea emprender un viaje de mil kilómetros, pero se abruma ante la distancia, no se cree capaz de realizar el viaje y se deprime antes de comenzar. Llega entonces un viejo sabio o sabio viejo y le dice que no se preocupe (pre ocuparse = ocuparnos en cosas que todavía no suceden), que todos los viajes, cortos o largos, comienzan con un primer paso.

Así, el kaizen nos dice que no pensemos en realizar grandes cambios de un día para otro (no pensemos en el viaje de mil kilómetros), sino que pensemos en lo mínimo que podemos hacer para comenzar dicho cambio.

Entonces, si quiero aprender un nuevo idioma, no deberemos pensar en las miles de palabras y reglas gramaticales que hay por delante, y entonces, pensar en que deberemos estudiar 2 horas todos los días.

Y lo hacemos el primer día y tal vez el segundo, pero para el tercero ya nos da flojera, nos abrumamos, nos frustramos, o hay cosas más interesantes en internet y abandonamos el proyecto.

Por el contrario, la filosofía kaizen nos dice que nos pongamos metas ridículamente pequeñas: voy a estudiar un nuevo idioma cinco minutos todos los días.

Y en su pequeñez radica su poder: una meta tan pequeña se vuelve realizable, más factible: son sólo cinco minutos.

Hablando de idiomas, hay una aplicación gratuita para aprender idiomas que utiliza muchas de las técnicas que hemos mencionado en este blog: Duolingo:
De igual forma, si queremos bajar de peso y una de nuestras metas es realizar más ejercicio, pero cada vez que entramos a un gimnasio nos sentimos cansados, adoloridos, nos da más hambre y engordamos en lugar de bajar, duramos dos semanas y lo abandonamos, entonces kaizen: cambia tu meta a realizar un minuto de ejercicio cada día.

Sólo eso: un minuto de ejercicio. Todos los días.

Escoge algo sencillo como las sentadillas. En un minuto tal vez puedas realizar veinte sentadillas. Es todo lo que necesitas.

Ese pequeño cambio sembrará la semilla para crear el nuevo hábito del ejercicio, que fructificará en una nueva mentalidad: si ya llevo tres semanas haciendo un minuto de ejercicio, puedo lograrlo, y tal vez pueda subir mi meta dos minutos, y luego a cinco.

Y así habrás creado un nuevo hábito.

Recordemos que la fuerza de voluntad requiere de mucho esfuerzo neuronal y debe ser nuestro último recurso cuando queremos cambiar un hábito o crear uno nuevo.

La filosofía kaizen reduce la intromisión de nuestro pensamiento al proponernos metas muy pequeñas y realizables sin pretexto alguno.

En lugar de plantearte metas drásticas e irrealizables, como las de año nuevo que nunca logramos, en su lugar piensa en mejorar tan sólo 1%.

Sólo uno por ciento.
Pero hazlo.
Todos los días.

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